
Cargar el móvil en un puerto USB público de un aeropuerto u otro lugar es razonablemente seguro, aunque no está exento de riesgos. El FBI y la Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (TSA) han advertido sobre su uso, pero los especialistas en seguridad consideran que la amenaza está sobredimensionada: existen demostraciones de laboratorio, pero no hay informes creíbles de ataques exitosos.
Esta técnica, conocida como juice-jacking, aprovecha que el estándar USB transmite energía y datos mediante distintos contactos del mismo cable. Un punto de carga manipulado podría utilizar la conexión de datos para instalar programas maliciosos o robar información. En 2013, investigadores de Georgia Tech presentaron en Black Hat USA el prototipo Mactans, capaz de instalar software malicioso en un iPhone con iOS 6. En los meses posteriores, Apple reforzó iOS con el aviso que solicita autorización antes de establecer una conexión de datos con un dispositivo nuevo.
El riesgo es bajo, pero conviene tomar precauciones: utiliza tu propio adaptador o una batería externa y rechaza cualquier solicitud de confianza si no quieres compartir datos.
Cómo cargar el móvil con mayor seguridad
La opción más prudente es evitar los puertos USB públicos y recurrir a una batería externa recargable o a tu propio adaptador y cable conectados a un enchufe de pared. También pueden servir los puntos de carga que bloquean por completo la transferencia de datos. Si necesitas utilizar un puerto USB desconocido, un bloqueador de datos permite el paso de energía e impide el intercambio de información. Los modelos USB-A tienen una limitación: impiden los estándares de carga rápida que utilizan la conexión de datos para gestionar voltajes elevados, por lo que la carga tarda más. Según el material de referencia, esta limitación no afecta a los bloqueadores USB-C modernos.
Si aparece una solicitud para confiar en el dispositivo conectado, recházala salvo que quieras compartir datos con él. Estas precauciones complementan las medidas habituales de seguridad: mantener el software actualizado, activar la autenticación multifactor en las cuentas importantes y evitar el uso de redes wifi públicas para información sensible. No se trata de alarmarse ante cada cargador, sino de reducir una posibilidad de ataque con medidas sencillas.
